lunes, 8 de junio de 2009

Orsei

No sé por qué no grité
cuando vi que llegó el centro
y la peinaste sabiendo
que moriría en la red.

No sé por qué cuando fuiste
festejando a los alambres
un grito amagó a brotarme
y lo apreté con los dientes.

No sé por qué
no esperé a que terminara el partido.
No sé de dónde
era el frío que me encimó en la Colombes.
No sé por qué
no compré el choricito habitual
y no encendí la Oriental
pa' revivir la emoción...

No sé en quién iba pensando
por qué fui tan distraído
y en el ómnibus vacío
perdí mi gorrito 'e hincha.

Yo te admiro desde años,
si te tengo en el taller
pegado junto a Gardel
en la pared del vestuario.
Pero a veces pienso cosas
como cuando leo el diario...
y allí sale que un gol tuyo
es diez veces mi salario.

Alguno puede pensar
que es porque envidio tu gloria
pero entre lo que no sé
sé que es muy vieja esa historia.
Hoy de nuevo en el taller
no sé qué fue que sentí
cuando de nuevo te vi
despreocupado, sonriente;
vos me mirabas feliz,
yo fui a marcar como siempre
cuando sentí de repente
que me quedaba en orsei...

No sé qué fue que pasó
los muchachos preguntaron
cuando vieron solo al mago
sosteniendo la pared.


Mauricio Ubal
Rumbo - (1982) Sosteniendo la pared